Posts filed under 'Blogs'
“EPIC”: El Futuro es Hoy
“Es el mejor de los tiempos. Es el peor de los tiempos. Todos participan, todos colaboran… La prensa, tal como se la conoce, ha dejado de existir”
Varias veces he dicho que me abruma el avasallador surgimiento y desarrollo de los blogs, el avance que tiene el mundo de Internet e Internet en el mundo. En una obra cercana a la ciencia ficción encontré la respuesta a varias de mis preguntas y vi el futuro. Porque el futuro, señoras y señores, es HOY.
Se trata de “EPIC 2015”, un documental de ficción creado por los estadounidenses Robin Sloan y Matt Tompson, del centro de estudios mediales The Poynter Institute (Florida, EE.UU.). Con 10 minutos de duración y “ambientada” en 2015, la película flash hace un estudio retrospectivo sobre los medios de comunicación desde el surgimiento de Internet, hasta ese año, cuando el panorama mediático tal como lo conocemos ha cambiado radicalmente: El New York Times ha cerrado su versión web, Google y Amazon se han fusionado y… Tienen que verlo.
No sé qué será de mí en una década más, pero la teoría de EPIC me pareció estremecedoramente real. De hecho, creo que me gustaría trabajar por y para ellos, como creadora y filtradora de contenidos.
Leí un artículo en Poyter, donde Thomposn cuenta que la primera versión, “EPIC 2014” fue publicada en noviembre de 2004. Explica que la idea del fantástico relato del supuesto Museum of Media History (Museo de Historia de los Medios), comenzó a gestarse mientras conversaban en un bar de Miami sobre un discurso de Martin Nisenholtz (CEO de New York Times Digital) sobre el futuro de los medios.
Así surgió esta obra que toma como elementos de análisis el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación, así como la forma en que los usamos para comprar, ver televisión, relacionarnos con otras personas e informarnos.
Thompson cuenta que pensaron en un juego de rol online, donde la participación colectiva va alterando las características del juego e incluso sus reglas. “¿Qué pasaría si fuera posible aplicar ese modelo al periodismo?”, se preguntaron. “¿Qué pasaría si la gente pudiera crear y afectar las noticias simplemente leyendo, mirando o escuchándolas?”.
Me encantaría seguir hablando del fascinante y, por momentos aterrador, panorama que presenta EPIC para analizar cuál será el rol de los periodistas en un mundo con millones de fuentes que dan a conocer lo que saben, creen y sienten directamente en el web. Pero creo, que este es el momento para que la audiencia intervenga el contenido. Quiero escuchar a los ingenieros, diseñadores, filósofos, publicistas, artistas, bloggers. Quiero descifrar lo indescifrable en la voz de todos, en las palabras que dan vida al Libro Universal. A nuestra Biblioteca de Babel.
Más datos:
- EPIC es la sigla de Evolving Personalized Information Construct (Construcción de Información Personalizada en Evolución). Es decir, el sistema por el que el creciente caos informativo de los medios sería filtrado, ordenado y luego distribuido.
- A diferencia de la versión 2014, en la actualización 2015 los autores incluyen temas relacionados con el iPod y los podcast.
- No he encontrado bloggers chilenos escribiendo sobre este tema, pero destacados periodistas argentinos han aventurado diversos análisis sobre EPIC.
- Con música original de Aaron McLeran y con el relato de Matt Thompson, el audio y la música de la película son muy agradables, pero está en ingles. Aquí es posible leer una versión traducida del texto de EPIC 2015 y aquí está la versión 2014 con subtítulos, aunque no siempre corre bien.
Add comment July 23, 2005
Un año interconectada
Gracias a la sugerencia del Tuco y la paciencia de Felipe, a mediados de 2004 nació este espacio donde, en forma semanal, me propuse plasmar ideas mezcladas con algunas cosas que pasan frente a mis ojos. Desde entonces, con más frecuencia de la habitual, mi vida comenzó a tejerse de coincidencias y cruces hermosos y raros.
Conocí a Roberto Arancibia, quien para mí y muchos otros es el padre de los bloggeros chilenos, y además resultó ser amigo de infancia de mi padre y mis tías. Un comunicador hiperactivo que nos reúne y nos incentiva “sin querer queriendo” a crear a partir de nuestras experiencias. Desde entonces han pasado muchas cosas y me he reencontrado y conocido real y virtualmente a muchas personas.
La retroalimentación que he recibo es un tema aparte. Uno de los hechos que más me conmovió fueron los mensajes de Armando, quien vive en Estados Unidos y, durante sus años en Chile conoció a Bernardo Baytelman, el Beco, mi abuelo paterno. El Beco era un ser mágico y luminoso, que marcó la vida de mucha gente. Murió muy joven, a los cincuenta y tantos en el exilio, en México. Mis recuerdos se confunden en la memoria de los otros, como la de Armando, a quien mi abuelo ayudó durante un incidente antisemita que ocurrió en Santiago hace más 40 años.
También son muchos los que han llegado al blog porque estudiaron en el Latinoamericano de Integración, o tienen alguna afinidad con este colegio que marcó una parte importante de lo que soy y que ha inspirado varios de los escritos que habitan este lugar.
El mundo del blog me llevó a conocer personalmente y tras una cuota preocupante de casualidades a Agnes, quien tiene un parecido onírico con mi madre, lo que supongo se relaciona con sus genes rusos. En lo virtual no puedo dejar de mencionar a Ceci, mi amiga y colega que está en Vancouver, con quien compartimos una forma muy parecida de mirar y contar las cosas, aunque sé que en la vida real ella es mucho más tímida que yo, y en lo profesional, más matea.
Como algo curioso, puedo citar que hace poco me escribió Nibaldo, creador de zurdos.cl, pidiéndome que le explicara cómo les enseñé a mis hermanos a tejer. Asimismo, recibí un comentario de agradecimiento de Rolando Báez, curador del Museo La Merced, con quien nos juntamos a tomar un café y también estamos tejiendo una amistad con lana colorinche de gustos e intereses en común.
El blog tampoco ha estado exento de polémica, como la que viví junto a Roberto, por una señora italiana hija del pintor Ottorino Mancioli, que creyó que estábamos ofendiendo a su padre, cuando la idea era destacar su obra. Caso aparte fue Sara, quien apasionadamente me conminó a escribir sobre temas verdaderamente importantes, como los que le dolían y le duelen a ese Chile que ella conoce desde su vida en Nueva York.
Para seguir con las conexiones, está Ewa Kulak, quien por estos días está en Polonia presentando el libro que compila algunos de sus escritos. Siento por ella una admiración cyber-cultural-literaria, por la bella forma en que transmite la y las culturas que la rodean, más allá de muchas fronteras. Fue muy emocionante cuando destacó mi blog en su sitio web, todo un honor viniendo de esta polaca tan patiperra (traducción: buena para recorrer el mundo). También ha sido increible tener en Chile y en mi casa a su cuñano Lizardo y a la encantadora Silvia.
Además de todo esto, el blog sirvió de vitrina para que me ofrecieran escribir una columna mensual sobre temas principalmente urbanos en el Revista Santiago Entretenido, espacio donde he escrito sobre la Plaza de Armas, la Feria de Artesanía de los Publos Indígenas en el Cerro Santa Lucía, la Confitería Torres, el Tren del Vino, el Museo de La Merced, la Bienal de Sao Paulo en el Mac, el Palacio Cousiño y la Plaza Las Lilas.
Add comment June 20, 2005
Periodismo, blogs y reporteros ciudadanos
Hace algunas semanas leyendo el blog de María Pastora supe de su participación en el periódico coreano digital “Oh My News” y de su posible viaje a ese país asiático, para formar parte de un foro de periodismo participativo los últimos días de junio, invitada por este medio digital.
“Oh My News” es un periódico online que convirtió a los lectores en reporteros, para así tener aquellas noticias que van más allá de los datos entregados por las agencias informativas. Gracias al éxito de la experiencia, hace algunos meses el periódico abrió su versión en inglés y aunque no tengo mucho tiempo yo también decidí participar.
Hasta el momento escribí dos artículos para ellos y aunque pensé que se trataba de una colaboración gratuita me pagaron en Won, la moneda coreana. Además de lo divertida que me pareció la oportunidad, me entrevistaron para el portal periodístico estadounidense Poynter, para conocer mi experiencia y saber por qué una periodista hecha y derecha se interesaba en participar en un proyecto de periodismo ciudadano. Yo respondí algo así como: “… decidí participar porque estoy atravesando un momento de gran entusiasmo en mi carrera, colaborando para diferentes iniciativas innovadoras. Además me pareció una buena oportunidad para mejorar mis habilidades en inglés, obligándome a escribir y pensar en otro idioma”.
Pero más allá de mi experiencia personal y del poco tiempo que tengo para ser una “citizen reporter” constante, el tema del cruce entre el periodismo, los blogs y la partición informativa ciudadana da para mucho y créanme que es una bola de nieve que recién comenzó a rodar. De hecho, el diario “El Mercurio” publicó el viernes 27 de mayo un artículo más noticioso que reflexivo sobre este tema que ya se empieza a colar en los medios tradicionales.
Uno de los aspectos más interesantes que preocupa incluso a los editores de “Oh My News y otras instancias similares, es la veracidad de la información que recogen estos periódicos y los datos contenidos en los blogs que logran congregar a muchos lectores: cómo saber qué es periodismo y qué no lo es, qué es verdad y qué no lo es, discusión que mantuve recientemente con el gran periodista y maestro Abraham Santibáñez, cuando conversamos sobre el cruce entre periodismo y literatura. El problema está en que hay gente que inventa uno o dos datos para potenciar el estilo, pero después no paran y eso es muy peligroso, me dijo Santibáñez. Yo, a modo de retroalimentación le mandé unos post de Orsai que son de antología. “El hombre que sueña con todo lo malo“; “Las llagas de Waiser” y “Lado B: canciones lentas“.
Esto avanza tan rápido y tiene tantas aristas que creo que yo y muchas otras personas que trabajamos insertos en medios digitales aún no alcanzamos a dimensionar. De hecho, debo reconocer que estoy abrumada y fascinada al mismo tiempo con todo lo que está pasando a mi alrededor.
Supongo que de esto y mucho más hablaremos en el encuentro bloggero del 5 de junio.
Cultura blogger
Todo esto es definitivamente un fenómeno y lo que más me preocupa es que dudo que se pueda estudiar o definir, porque estamos en el centro del huracán, donde todo se mueve y todo avanza. La tecnología no para y nadie se puede bajar. Sin embargo, recientemente Roberto Arancibia, nuestro padre bloggero, siguiendo a Loïc Le Meur publicó publicó algunos lineamientos que de algún modo podrían “describirnos”. Todos me parecen muy acertados y los reproduzco aquí:
- Los bloggers tienen la voluntad y el deseo de compartir sus pensamientos y experiencias con otras personas.
- La creciente importancia de saber lo que otros piensan acerca de una idea o de una opinión concreta. En cuanto se construye una comunidad alrededor de un blog, su autor tiende a plantear más y más cosas a los miembros y lectores de ese grupo.
- Los bloggers se ayudan mucho unos a otros, siendo incluso capaces de lanzar proyectos colaborativos, que sería muy difícil, si no imposible, lanzar en forma unilateral.
- Conseguir información diaria de un gran número de fuentes se convierte en una necesidad cada vez más importante para la mayoría de los bloggers, que acaban leyendo decenas o incluso cientos de fuentes diariamente.
- Los bloggers quieren tener el control de la forma en que leen las noticias, no quieren que se las ofrezcan como si se tratara de la verdad absoluta, que es lo que hacen la mayoría de los medos tradicionales.
- Los bloggers tienden a ser “ciudadanos del mundo”, leen fuentes internacionales y quieren conocer a personas de otras partes del mundo.
- Los bloggers se relacionan en la vida real. Una vez que construyen una comunidad virtual, organizan encuentros o conferencias para juntarse y conocerse.
- Existe un “código compartido”: un vocabulario, un estilo propio de escritura y códigos de conducta (citar otras fuentes cuando las utilizas, enlazar esas fuentes, etc.).
- Los bloggers están tan habituados a proporcionar retroalimentación (en forma de comentarios) en otros blogs, que se sienten frustrados cuando miran, leen o escuchan a los medios tradicionales, y no pueden realizar esos comentarios.
- Es un hecho que los bloggers invierten mucho tiempo en sus blogs, quitándoselo normalmente a los medios tradicionales, a su tiempo libre y a sus horas de sueño. Esa irresistible voluntad de compartir con los demás es un vínculo en común muy fuerte.
- La cultura de la velocidad: la necesidad de postear o reaccionar de forma instantánea.
- La necesidad de reconocimiento. Los bloggers quieren expresarse y ser reconocidos por ello, lo cual ha provocado que muchos observadores externos hayan descrito a los bloggers como “grandes egocéntricos con mucho tiempo libre”.
Add comment May 30, 2005
Esta es mi calle
Algunas semanas atrás, un “casi” periodista chileno que tiene un blog y recibe decenas de comentarios, comenzó a recibir textos que se referían a él en forma negativa, despotricando contra él y también contra su labor en los medios. El bloggero en cuestión no sólo borró el post de la discordia, sino que además eliminó por un tiempo la posibilidad de que sus visitantes comentaran.
Pues bien, yo no haré eso, porque me gusta escuchar lo que piensa la gente, en especial si argumenta sus dichos, porque ésta, señoras y señores, es una calle democrática, donde todas las voces son bienvenidas. (Por lo menos hasta ahora. Muchos llevamos un pequeño dictador dentro. Lo siento).
Hace casi un año comencé a escribir en mi blog y hoy recibí el primer comentario negativo a mis palabras, a este espacio donde no he pretendido hacer periodismo, sino contar a mis amigos, familiares y a otras personas que me visitan, algunas cosas que pasan en mi vida, que entran por mis ojos y que en algunos aspectos me llaman la atención.
La mujer que me escribió un extenso y ácido comentario se llama Sara, vive en NY City y no hemos tenido el gusto ni el disgusto de conocernos.
A Sara puedo contarle que vengo de una familia de clase media, que tuve la oportunidad de cruzar las fronteras de Chile gracias a varios viajes que hice con mis abuelos, que vivo más abajo de la Plaza Italia y que creo tener un fuerte compromiso social, tema del cual no escribo, porque para preocuparse de nuestros pares no se necesita decir cosas, sino hacerlas. Sobre esto último, agradezco a mis padres quienes inculcaron en mí la solidaridad como uno de los valores que me mueven en la vida.
Claramente lo mío no es el periodismo de denuncia. Coincido en eso con ella. Tampoco lo que escribo en mi blog es periodismo. El periodismo que ejerzo tiene que ver principalmente con dos áreas, por un lado con temas científicos y médicos, lo que practico cada día en horario de oficina, y, por otro, con temas culturales, aspecto en el que leo, investigo y escribo sobre arte, museos y panoramas.
Así como yo respeto la diversidad, espero que se me permita ser como quiero ser y entregar un poco de alegría en un mundo que tiene más de brutal que de bello. Está claro que no lo veo ni lo digo todo, pero eso no quiere decir que no sepa de las injusticias, del dolor y de la miseria que viven muchas personas. Sobre eso, no me cabe duda que hay grandes pensadores que pueden, quieren y deben mostrar lo que ven sus ojos.
Me permito también agradecer a Sara por ponerle un poco de pimienta a este espacio. Estoy segura de que los que me conocen podrán decirle que varias de sus críticas no tienen fundamento, que es fácil opinar y ser consecuente desde fuera, desde lejos, desde el Primer Mundo, desde Nueva York, y que todos, todos tenemos derecho a ser distintos, a hacer y decir cosas que van más allá de las denuncias, pues aunque insisto en que mi blog no es periodístico, la labor de un periodista no está sólo en denunciar.
Quiero contarle a Sara (quien vive allá tan lejos) que Chile no es ni volverá a ser el de antes; que el mundo cambia y las generaciones también lo hacen; que su hijo y yo tenemos todo el derecho a ser distintos, a ser más pragmáticos, en parte, porque muchos de los bellos ideales que tuvieron nuestros padres fracasaron y porque tratamos de cambiar el mundo desde nosotros mismos, desde nuestras propias vidas. Eso no significa que seamos inconsecuentes, ni que no tengamos sueños. Sólo somos diferentes y entender eso también pasa por un ejercicio de tolerancia.
Por último, no creo ser una gran periodista aún y no sé si algún día lo seré. Pero sí estoy segura de ser una buena persona, una mujer contenta, que trata de trasmitir eso a otros, de hacer felices a quienes la rodean. No nací para impulsar grandes procesos sociales de cambio, pero sí admiro a quienes los hacen. Me encantaría saber qué hizo Sara para cambiar el mundo y qué hace hoy para mejorar en algo la situación de tantas personas que sufren en Chile, mí país, del que ella está muy, pero muy lejos.
Add comment April 30, 2005
Ni verde, ni italiana
En el centro de Santiago hay un hombre que se pasea por las calles vestido como una mujer, una señorona. Podría ser un simple vagabundo, pero no lo es. Es el Divino Anticristo, o por lo menos así se hace llamar. Lleva un carro de supermercado, a veces son dos. Allí guarda cosas que recoge de la calle, algunas las vende.
El Divino es escritor, es poeta. Tiene un estilo curioso, trastocado, pero a la vez contundente y lúcido. Sobre él se tejen muchas historias, algunas son verdades, otras mitos urbanos.
El Divino Anticristo es columnista también. El periódico “The Clinic” ha publicado varios de sus escritos, pero ahora el Divino dice que está enojado con la gente del “The Clínic”, porque se pusieron “hidrofóbicos” con él.
En una ocasión leí que el Divino odia a las mujeres y, sobre todo, a las mujeres viejas. Por eso, generalmente mantengo la distancia cuando lo vemos, aunque he cruzado un par de palabras con él. Una vez, compramos algunas de sus creaciones literarias que vende en fotocopias. Le preguntamos si necesitaba algo. “Una máquina de escribir que no sea verde ni italiana”, respondió.
Al igual que los bloggeros, el Divino lleva una bitácora. Es una bitácora santa y demoníaca con un lenguaje reinventado que divide en “facsímiles electro-químicos”.
Hace semanas que no lo veo.
Estoy pensando que el Divinísimo consiguió la licuadora roja para mezclar parabolísimas, que está encerrado en las calles y que es invisible mientras escribe sus letrísimas en respuesta a los hidrofóbicos.
Add comment March 16, 2005
El tema sigue ahí
Aunque intente no pensar en ello, el tema de la muerte sigue ahí, siempre latiendo en todas partes, porque es tan fuerte como la vida y es parte de ella.
Lo único que me queda por hacer entonces es desear que no pase pronto. Ni para mí, ni para los que quiero, ni para nadie que disfrute de su existencia y haga un poco mejor la vida de los demás, la vida en este mundo.
Todo esto partió por un post de Petra que inspiró a Roberto y un post de Roberto que me inspiró a mí y nos vuelve a todos hacia el misterio, hacia el vacío, el susto, la esperanza o la pena.
Petra, la erudita Petra de reflexiones lúdicas y profundas, un día navegando por los mares de la red conoció el blog de Juan Vergescott, que resultó ser José Luis de la Fuente, catedrático en Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Valladolid. Petra se “enamoró” de su escritura impecable y, al poco tiempo, establecieron una relación virtual. Juan sigue ahí. Juan y todos los otros escritos de José Luis, pero José Luis murió hace algo más de un mes a los 40 años.
Roberto, mi tío-amigo-gurú bloggero, inspirado en Petra se pregunta que sucederá con “todo esto” cuando ya no estemos. Atendiendo a sus preocupaciones sobre el tema de las llaves, para su tranquilidad y por si sirviera de algo, les cuento que hay una copia en manos de mi hermano Felipe, que volvió sano y bello de Japón y que es amo y dueño del dominio que me aloja. Supongo que él sabría si merece la pena rescatar algo de todo esto, intervenirlo o cerrar la puerta para siempre.
Como le dije a Roberto y vuelvo a reiterar, sólo espero que eso no pase pronto, porque querámoslo o no a todos nos va a ocurrir, tarde o temprano. Yo simplemente trato de no pensar en eso, porque pensarlo me perturba demasiado.
En mi familia hay una fuerte carga genética referente al Alzheimer. Siempre fui la regalona de mi abuelita Nena, la luz de sus ojos, como ella solía decir. Hace más de 10 años cuando se enfermó y vi que poco a poco me iba olvidando y cómo ella sufría (espero y creo que ya no sufre tanto) le dije a mi papá que ya no quería saber ni aprender nada más, porque todo algún día se me iba a olvidar, incluso lo más querido, así que no tenía ningún sentido seguir aprendiendo.
Él (sabio el Gadi) me dijo que si fuera por eso, nada de lo que uno hacía valía la pena porque de todas formas uno se iba a morir, varios de nosotros tal vez mucho antes de olvidarlo todo. Sentí que tenía razón. Mucha y toda la razón.
Desde entonces ya no pienso en eso o trato de no hacerlo. Desde entonces soy más hedonista y trato de disfrutar al máximo de cada cosa y cada minuto. Y hablo de las cosas más simples. Una sopa calientita en el invierno, un helado de cono en el verano, ver las hojas moviéndose en las copas de los árboles, sentir un beso en el cuello, abrazar a mi amado, mirar a mi mamá y a mis hermanos, una sonrisa en la cara de mi padre (afeitado y todo), una linda película, escuchar a mis cantantes favoritas, dormir, mirar el mundo, las luces de la ciudad o las estrellas en el cielo, ver el amanecer en un lago, la puesta de sol en el mar, escuchar el sonido de las olas, conversar con amigos, comer castañas, sentir la lluvia, sentir el viento, sentir el sol. Amar.
Supongo que todo eso que siento, quiero y amo algún día no estará más. Por eso lo disfruto ahora. No sé que pasará después. No sé si me importe cuando ya no esté. Lo único que tengo claro y que me interesa, es que si hay algo por rescatar, si hay algo que merezca quedar, espero que sean cosas que den a otros más alegría y vida… los mismos ingredientes que me permiten ser feliz.
Add comment February 22, 2005
El tema sigue ahí
Add comment February 22, 2005

